Educar y prevenir: herramientas contra el grooming y el abuso
Educar y prevenir: herramientas contra el grooming y el abuso

La lucha contra el grooming y el abuso sexual en infancias y adolescencias marcan desafíos y nuevas formas de transmitir la información.

El pasado 13 de noviembre fue el Día Nacional de la Lucha contra el Grooming., por su parte el 19, la jornada de lucha contra el abuso sexual en Infancias y Adolescencias. Ambas representan dos problemáticas en donde aún queda mucho por abordar. 

“Este año los casos por grooming y abuso sexual en las infancias han aumentado considerablemente. La mayoría de los abusos suceden en el hogar, y al no estar la escuela u otra entidad donde haya un referente para sincerarse, los niños y niñas no se han podido defender”, sostiene la psicóloga de la ONG Involucrate. La institución compartió una reunión virtual interdisciplinaria con la ONG Manos Entrelazadas, el municipio y la Universidad Provincial del Sudoeste. Además, se contó con la presencia de importantes panelistas. 

Con la meta de la concientización, el gobierno municipal iluminó en la jornada del 19 el arco de la Plaza Belgrano con el azul característico, en referencia al Día de la Lucha contra el Abuso Sexual en Infancias y Adolescencias. Mientras que Involucrate, llevó adelante una transmisión online desde el mural alusivo ubicado en Uriburu y Luiggi, donde se leyó una ponencia.

“Ahora no se habla más de abuso sexual infantil, sino que se usa la terminología abuso sexual en las infancias. De esta forma se recae el peso del abuso en el adulto y no en el niño”, agrega Sigot. Se reciben de forma permanente inquietudes en las redes sociales de Involucrate.

Ver las señales

Las niñas y los niños abusados manifiestan cambios en su conducta: enojos injustificados, decaimiento, desconexión con el medio social, pesadillas o problemas para dormir, ansiedad, o el no querer quedarse solos con una persona en particular.

Muchas veces hay dificultades para contar lo sucedido, debido a que el joven puede sentir vergüenza, temor a que no le crean, temor a que lo estigmaticen, temor a recibir amenazas o temor a la pérdida de afecto. Por lo tanto, es fundamental tener en cuenta estos cambios de ánimo. En muchos casos, la persona que agrede sexualmente es un pariente cercano, también puede encontrarse en el ámbito escolar o a través de las redes sociales.

Nota completa en la edición N° 54 de Ecos Puntaltenses

Categoría: Nacionales
2020-12-07 16:28:05
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