Una pandemia que estresa

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La pandemia cambió la forma de percibir la esfera social y el de las organizaciones. Fernando Menichelli es Licenciado en Psicología -MP 303- y Doctor en Ciencias de la Administración y analiza como las distintas alteraciones del área laboral han contribuido al estrés.

El estrés implica una respuesta del organismo provocada por el exceso de demanda del ambiente que, al sostenerse en el tiempo y encontrar a la persona carente de recursos para dar respuesta, empieza a manifestar afecciones físicas, psíquicas, emocionales o sociales que generan síntomas variados, como insomnio, dolor de cabeza, problemas gástricos, sudoración, pérdida o aumento de peso, entre otros.

Ante la llegada del Covid-19 surge el temor a la muerte y el contagio, pero también se pierden las certezas. “El mundo que teníamos armado se nos derrumba”, expresa Fernando.

Agrega: “Las empresas y las organizaciones no está pudiendo tramitar esta situación de pandemia. Advierto que se habla de los síntomas de los individuos que trabajan y hay toda una cuestión de comunicar que se está trabajando sobre estos aspectos pero, lo que se ha desatendido, es lo que esto provoca a nivel de la organización: la angustia silenciada de los trabajadores”.

“Los que tienen trabajo porque tal  vez tienen un exceso de tareas muy difícil de sobre llevar, los que tienen situaciones precarias de trabajo porque entienden que pueden perderlo.  Los que tienen empleo formal comprenden que penden de un hilo y  los que tienen empresas se enfrentan a los cierres de las mismas  o a creencias siderales», especifica.

Hay un temor de contagio de Covid-19 pero también de todo lo que provoca este estado de temor social y financiero. Y esta situación también genera estrés.”

Trabajo en casa

En cuanto al teletrabajo Fernando explica que pareciera que la gente queda arrasada sin diferenciación entre las esferas de lo íntimo, lo privado y lo público. “El uso continuo de los dispositivos tecnológicos, tiene distintos tipos de repercusiones. Muchas veces no hay límites en el uso del WhatsApp.”

Además, agrega que la utilización de diferentes plataformas ha generado tener que aprender una y otra vez, lo cual es un doble trabajo que repercute a nivel emocional

Fernando aconseja evitar el estrés apoyándose en las conquistas de los asalariados en el mundo laboral, -existencia de sindicatos, convenios- que nos ayudan a tener en claro que hay cosas que corresponden y cosas que no.

Otro punto importante es tener un espacio para las cosas que uno disfruta sin tener que darle sentido utilitario al tiempo, una cuestión que se ha vendido mucho en cuarentena.

Finalmente, menciona que “el estrés quita la capacidad de disfrute, sin disfrute uno se enferma”; es fundamental  mantener los vínculos sociales aunque sea virtualmente, hacer actividad física y tener una buena alimentación.

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