Una Biblioteca que piensa el futuro

0

A partir del 2020, la asociación civil Juan Bautista Alberdi incorporó tecnología para facilitar el encuentro del lector con los libros y está a la espera de la aprobación de los protocolos para retomar actividades presenciales.

La Biblioteca Popular y el Centro Cultural Juan Bautista Alberdi cumplió 88 años de historia el 19 de febrero. Desde 1933 que la gestión está a cargo de vecinas y vecinos de la ciudad que formaron una asociación civil que lleva adelante este servicio a la comunidad. “Pasaron muchas personas por la institución, siempre hubo una dedicación y compromiso para sostenerla y hacerla crecer”, resaltó la actual presidenta de la asociación civil, Patricia Zangla.

El inicio del 2020 fue difícil, se  tomó la decisión de preservar la vida ante el desconocimiento y la incertidumbre que presentaba el nuevo escenario pandémico. Cerraron sus puertas en marzo. En septiembre el municipio habilitó la asistencia al trabajo sin abrir las puertas al público. 

Durante ese período, las bibliotecarias e integrantes de la comisión aprovecharon para avanzar con la implementación del nuevo sistema integrado de gestión bibliotecaria que ofrece la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares. Digibebé es una adaptación del programa Koha que responde a las necesidades reales de la institución y  permite la administración del catálogo, socios y socias, cobranzas, gestionar estadísticas e informes, entre otras acciones.

“Por medio del catálogo digitalizado, los socios pueden acceder desde el celular o la computadora, buscar por tema, autor o palabras claves el libro que desea, hacer la reserva y luego pasar a buscarlo por la biblioteca”, explicó Zangla. Con nombre de usuario y contraseña se tiene  la posibilidad de elegir entre los 43 mil títulos disponibles en la biblioteca popular.

Con esta metodología se habilitó una nueva fase que permitió al lector volver a encontrarse con la literatura disponible en Rivadavia 353. “Al principio no teníamos idea de cómo hacer el protocolo y trabajamos mucho sobre ello porque creemos que en este tiempo es fundamental contar con un buen libro en casa para acompañar el aislamiento”.

Diversidad de ofertas

Una vez iniciado este camino, la asociación civil elaboró los protocolos pertinentes para diversas actividades que se realizaban en el edificio. “Esperamos que nos aprueben los protocolos para que puedan venir a estudiar, tenemos que ver cómo responden los socios, creo que a medida que uno se sienta seguro, puede asistir a una sala, siempre cumpliendo con las normativas correspondientes”, aseveró.

“Contamos con un rincón infantil Ábrete Sésamo, con talleres de lectura para niños y adultos y también otras opciones como ajedrez, teatro, idiomas, yoga, pintura y coro, tenemos espacio en el edificio que coordinamos para que sean un servicio cultural a la ciudadanía”, detalló Zangla. Además, desde el año pasado en una parte del mismo edificio está funcionando una sede de la Universidad Provincial del Sudoeste, por lo que la Biblioteca acoge la información de interés para los ingresantes y estudiantes.

En este momento, está gestionando la posibilidad de contar con más ejemplares, para tener mayor disponibilidad, “la biblioteca tiene que estar siempre viva, tiene que estar proyectándose en los próximos 20 años, porque los estudiantes exigen cosas nuevas y no podés quedarte sentada observando”, concluyó.

Nota completa en la edición N° 59 de EcosPuntaltenses, un producto de la Cooperativa de Trabajo Ecomedios

Deje su comentario