Un impulso al cambio desde el reciclaje textil

0

“Ecokudri” es la iniciativa de una bahiense que decidió emprender un proyecto producto mediante la reutilización de telas en productos de uso diario con diseños únicos e irrepetibles.

“A mediados del 2019 tenía la intención de hacer un cambio y dejar de trabajar como museóloga y empezar a hacerlo de forma independiente. Siempre trabaje las telas antiguas, deterioradas o de tipo vintage porque creo que se les puede dar otro uso y además porque me encanta la historia que hay detrás de los pedazos y de la ropa”, dijo su impulsora, Bárbara Gómez Olivera.

Al entrar más en el tema de la ecología, empecé a describir lo realmente problemático que es la industria textil. Ahí me contacte con una amiga que es diseñadora y así empezó mi recopilación de material y salieron los productos que estoy haciendo en Ecokudri”, detalló.

“Lo que queremos lograr es concientizar sobre el uso de los materiales y el tema de reutilizar las cosas. Los descartes son todo lo que no llego a ser un pantalón, una remera o un buzo, eso lo transformamos en objetos de uso diario como pueden ser las toallitas desmaquillantes, las bolsitas para hacer compras, todo hecho con pedacitos”, reseñó Gómez Olivera.

“En el futuro me encantaría poder lograr un espacio donde estén los productos, hayan ropas modificadas, ropas por crear, dar clases de costura, de remiendo, de bordado, todo lo que se pueda usar para seguir dándole vida a las prendas y a las cosas que tenemos. Me encantaría una mercería sustentable, intercambio de retazos y ropa. Me parece que sería muy importante para empezar a forjar realmente una economía circular”, concluyó.

Con impacto positivo

“Ecokudri” reutiliza retazos de tela para elaborar productos con diseños variados, únicos e irrepetibles que comercializa de forma minorista y mayorista. Además, ofrece talleres en los cuales se puede aprender a modificar ropa y también diseñar ropa nueva.

“Necesitamos concientizarnos sobre el buen uso y el mal uso de las cosas por eso también doy clases de costura en donde me permite optimizar el material. Muchas traen ropa que quieren modificar y con los mismos retazos que tienen hacemos nueva ropa. Es un poco más allá de solamente los productos”, dijo la emprendedora sobre la esencia de su propuesta.

“Las clases son para chicos y grandes. Está buenísimo de que tengan la intención y las ganas. Más que nada, viene mucha gente por esto de la modificación y eso me da mucha esperanza. Esto de no solamente consumir y tirar sino de empezar a ser un poco más conscientes de lo que estamos haciendo”, concluyó.

Deje su comentario