Museo al son del mar

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Con el objetivo de dar a conocer y preservar la historia del Museo Naval, se realiza un ciclo de varios encuentros para disfrutar en familia.

Se cumplieron tres de las seis jornadas que completan el ciclo Museo al son del mar. El primero se realizó el 9 de julio, el siguiente el 29 de agosto y hace pocos días se organizó el del mes de septiembre. Se extenderán hasta diciembre.

Celebrando el inicio de la primavera y el Día de las y los estudiantes, la banda de María del Carmen Aristimuño se presentó en la sede del Museo Naval. Una jornada más que se disfrutó en familia. Octubre tendrá como referencia el mes dedicado a las personas adultas mayores, Museo al son del mar está organizado por el Museo Naval junto con el Rotary Club de Punta Alta, un trabajo interinstitucional que se viene planeando desde el año pasado. “La idea principal es colaborar con el museo, que es lo que pretende el Rotary, difundir la historia local, acercar a la gente al museo, que disfrute de este espacio y que conozca la historia”, explicó la directora del Museo Naval Puerto Belgrano, Virginia Giorno.

Al ser este el fin principal de la puesta en marcha del ciclo, la herramienta para llevarlo a cabo es proponer alguna actividad que no se haya hecho en otras ocasiones, por ello, decidieron llevar adelante actividades culturales. En el segundo encuentro, la banda del Puerto deleitó a más de 200 personas con música funky, jazz y bossa nova.

Uno de los mejores paseos

Una de las actividades más significativas de la jornada fue la inauguración de los viajes en zorra de vía, proyecto que se ideó y planificó durante la pandemia. 

Desde la institución presentaron la idea en una convocatoria realizada por la Fundación Williams, organismo que otorgaba subsidios para proyectos. El proyecto se denominó Museos al rescate. “Era por un lado rescatar la antigua zorra de vía que teníamos en desuso en los depósitos de la base y también rescatarnos como comunidad en la post pandemia, tener algo para que nos uniera para que volvamos a poder disfrutar”, profundizó Giorno.

Fue presentado en el 2020 y seleccionado entre 118 museos de todo el país, recibiendo un subsidio de $90 mil. “Hizo que pudiéramos reparar la zorra de vía y luego de que los protocolos nos permitieran habilitar más gente en el museo, pudimos ponerla en funcionamiento”, comentó.

Invitados especiales

Contó, además, con la ayuda de la Unión del Comercio, la Industria y el Agro de Punta Alta (Uciapa). El vecino e integrante de Ferrocoopa Ltda, Silvio Dilge, aficionado al ferrocarril, donó su trabajo de restauración y puesta en marcha de la zorra de vía. La Obra Taller Stella Maris realizó la muestra de los objetos rescatados en el taller.

Preservación y conocimiento

“Contando con la presencia efectiva de uno de nuestros integrantes dentro el museo, eso nos proporciona la facilidad para ampliar la difusión de lo que implica el proyecto y al mismo tiempo trabajar en conjunto todo lo que se pueda en cuanto a la difusión cultural dentro del entorno ferroviario”, sostuvo el presidente de Ferrocoopa, Eduardo Cano.

Nota completa en la Edición N° 66 de Ecos Puntaltenses, producto de la Cooperativa de Trabajo Ecomedios. Todos los derechos compartidos.

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