«Merendero Patoruzú» acrecentó su labor social en pandemia

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Su actividad inicialmente consistía en un ropero comunitario y merienda para los niños, pero ante la situación de la pandemia decidieron comenzar a entregar comida y viandas para las familias de la zona.

El «Merendero Patoruzú» trabaja hace 4 años en el barrio Los Patricios. Celeste Ñancurpay quien, junto a Carlos Campos, son los responsables del lugar, contó que la primera actividad consistió en poner una mesa en la vereda y ofrecer ropa a quien la necesite.

“Pensamos que no iba a venir nadie, pero se corrió el boca a boca y de a poco se fueron acercando”. Actualmente asisten a más de 60 familias de vecinos que viven a 300, 400 o 500 metros del lugar. “Al barrio se llega por huella ya que no hay camino; hay mucha necesidad, incluso hay un chico viviendo en una trinchera” 

Ñancurpay afirmó que, además de la comida, el merendero se puso al hombro la causa social ya que se trata de un barrio que “No entra en ningún programa; ni recolección de residuos, ni de fumigación, y además no llegan los servicios básicos de agua y electricidad”. Su objetivo desde el inicio consiste en “Poder crecer, tener servicios y que las familias puedan conseguir trabajo”

Ante la situación social generada por la pandemia, decidieron ampliar su actividad con la entrega de alimentos y viandas. Tomaron los protocolos de distanciamiento social y utilización de alcohol en gel, y eventualmente les donaron mamelucos para protegerse.

“Nos sobrepasó la cantidad de familias que venían a buscar comida” expresó la encargada en comunicación con la Cooperativa Ecomedios, ya que reciben la mayor parte de la colaboración de vecinos solidarios de la ciudad. “Hemos ido casa por casa a ver si necesitaban algo; es una actividad que demanda mucho tiempo, pero una lo hace de corazón”.

Seguir creciendo y ayudando

También cuentan con la ayuda de organizaciones como La Cámpora, Federico Susbielles, e incluso el Sindicato de Camioneros donó materiales para construir las paredes del merendero para separarlo de la casa en la que se encuentra. “Prácticamente siempre son los mismos los que donan, pero el Municipio no nos ayuda”, señaló.

Para conseguir las donaciones realizan publicaciones en su página de red social expresando lo que necesitan. Están tramitando la personería jurídica para lograr mayores beneficios para los vecinos, pero Ñancurpay expresó que “Queremos que sea justo para todas las personas que no puedan pagar la cuota, buscar la manera de que no se queden afuera”.

Durante el año realizaron campañas para el día del niño, festejos mensuales de cumpleaños y, junto a los voluntarios de Huerteros, crearon una huerta que continuarán trabajando este nuevo ciclo. Actualmente están realizando una campaña de útiles para que todos los chicos en edad escolar puedan tener clases y contar con sus materiales, independientemente de si son presenciales o no.

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