“La historia se ocupa de una versión oficial, la literatura brinda otra perspectiva”
“La historia se ocupa de una versión oficial, la literatura brinda otra perspectiva”

Estas son las definiciones de Nadia Quant, autora de Legados Ancestrales, una selección de cuentos con perspectiva de género, una forma diferente de afrontar temáticas como las herencias sociales y familiares.

En marzo del 2020 la escritora Nadia Quant presentó Legados Ancestrales, un libro que formó “parte de un proceso de crecimiento, inscripto en un tiempo de búsquedas de respuestas sobre la Educación Sexual Integral (ESI)”. Su propuesta es abordar la perspectiva de género en las escuelas de una forma más lúdica sin perder de vista el marco teórico y territorial.

Para la autora existe una urgente necesidad de herramientas que ayuden a reconocer las realidades sociales actuales. La ESI es una de ellas, es parte de un proceso feminista y de diversidades que trae con ello una reflexión con distintos tipos de expresiones, que “uno puede coincidir o no”.

El objetivo de estos diez cuentos es “sacar todas las cargas de discriminación a lo largo de la historia y cuestionarnos las prácticas sociales en cualquier nivel de estas herencias, de estos legados ancestrales que fueron tóxicos, porque el pasado no es perfecto: tengo que verlo, reconocerlo y elegir con qué me quedo y con qué no».

A lo largo de la historia se transmite con orgullo, considerando una impronta familiar, temáticas o actitudes que en algunos casos son parte de una herencia obsoleta y que perpetra la desigualdad. Las vivencias de hombres o mujeres, la falta de aceptación de una identidad diversa, “son parte de una dinámica familiar que en algún punto son herencias sociales que vienen con la historia del mismo estado argentino y latinoamericano”.

“Siempre tuve la intención de abordar estas temáticas como justicia, equidad, de exponer la desigualdad y para ello intenté trabajar con todas las estructuras e instituciones que nos fueron dadas, como la familia, la escuela, la política, la iglesia, espacios que son parte de la construcción de la identidad”, remarcó. 

Desde los 5 años Quant es socia de una biblioteca popular en San Martín de los Andes, su ciudad natal, y comenzó a escribir literatura a los 12 años. Desde entonces no se detuvo, participó de diversos concursos y lleva editado tres libros. “La literatura atravesó toda mi vida, me llevó a otros mundos que me ayudaron a entender muchas cosas. No es una ciencia pero es un registro más sutil que puede generar una impronta más profunda”. 

Volver a las raíces 

“Argentina es un gran mestizaje y esa concepción de herencia europea está alejada de la realidad”, aseveró fuertemente. “Estos cuentos buscan reflexionar sobre la constitución de la persona, de qué estamos hechos, ese mestizaje que nos atraviesa en todo momento y que nos enriquece a diferencia de lo que nos hicieron creer”. Reivindicar las comunidades originarias es parte del proceso y es un llamado a volver a las raíces. 

Quant dictó talleres literarios en cárceles, con chicas trans, con niños y niñas en Villa Soldati y con personas mayores. Esta experiencia en el campo fue acompañada desde su visión y formación feminista. Cabe señalar que estudió periodismo en la Universidad de La Plata y este libro es la investigación presentada como tesis de grado. 

«Hay realidades que son absolutas, los femicidios son asesinatos específicamente dirigidos a la mujer, estos datos son reales y creo que como mujeres, niños, niñas, niñes atravesamos esa situación en la que entendemos la dinámica del mundo, los ejercicios de poder”. Así, la autora señaló que su búsqueda se centra en adquirir herramientas para entrar en esos procesos. En definitiva, la violencia es un canal para ejercer el poder sobre otra persona.

En reconocimiento de los distintos procesos que se vive en estos tiempos, Quant afirma que “aceptar el trabajo de deconstrucción e intentar pensar desde un lugar antipatriarcal y equitativo, conlleva mucho dolor y esto también se entiende”. Dentro y fuera del feminismo existen errores conceptuales. “Los y las docentes que se niegan a abordar la ESI, no se permiten ser atravesadas por esta crítica a la desigualdad. Porque si yo no dejo que estos contenidos me atraviesen, cuestionen mi vida, actitudes, concesiones que hice, claramente no puedo transmitir eso a otro”, ejemplificó.

Nota completa en la edición N° 744 de Ecodias, producto de la Cooperativa Ecomedios. Todos los derechos compartidos

2021-05-31 16:25:06
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