El deporte para unir y fortalecer los lazos barriales

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La Escuelita de Fútbol “9 de noviembre”, ubicada en calle Parera 2300, es sostenida e impulsada por padres y madres, quienes son vecinos y vecinas del barrio.

La organización barrial y deportiva que dio nacimiento a la Escuelita en el año 2013, cuenta en la actualidad con tres actividades que son esperanza y futuro: fútbol, hockey y boxeo. En ellas, se incluyen a todas las edades y también a las mujeres.

La iniciativa surgió con el propósito de introducir el deporte en el barrio por primera vez y de forma constante, además de brindarles la oportunidad a chicos y chicas que no contaban con los medios necesarios para poder pagar un club.  De pronto una idea individual que buscó plasmarse años atrás comenzó a ser parte de un sueño colectivo.

“Soy mamá y vivo acá en el barrio. Me iba a otro lugar en el que nos cobraban una cuota mínima pero de ahí saque el incentivo como para hacerlo acá en el barrio. En principio arranque con un muchacho que jugaba al futbol, le gustó la idea y me acompañó en eso. Nos ayudó con el arranque y ahí se sumó otro papá más que era vecino y ahora la gente que está somos todos papás que vivimos acá en el barrio” expresó su fundadora y coordinadora, Paola Vega.

Con esfuerzo y compromiso, el trabajo por quienes llevan adelante la propuesta deportiva es totalmente voluntario, cooperativo entre vecinos y vecinas y a pulmón. Para recaudar fondos y mantener el sostenimiento de las tareas, periódicamente vender rifas o preparan eventos.

“Las cosas las vamos consiguiendo, aparte de por medio del municipio que siempre a principio de año otorga un kit de pelotas y conos para fútbol. Estamos tratando de que también nos den una mano -que también es importante- con hockey que tenemos como 20 nenas y en boxeo que de a poco se va llenando. Hay gente grande y nenes de todas las edades”, detalló.

El valor del deporte

Respecto a lo genera esta posibilidad en niños y niñas, Vega destacó: “Es una ventaja grande. Es tener la oportunidad de poder hacer lo que les gusta sin tener la traba de decir que si no tienen la cuota no pueden ir y acá juegan todos, jueguen bien o mal. Es buscarles también el incentivo a ellos para tener un propósito de algo, trasmitirles valores y el compañerismo».

“Para ellos es algo bueno porque a medida que pasa el tiempo los vemos incentivados a venir, cumplen sus cosas de la casa. A veces los padres no tenemos como sujetar a los hijos de alguna manera entonces lo enganchan en la parte que más les gusta. Hacen sus cosas para poder venir a los entrenamientos, saben que tienen un partido y tratan de cumplir con los padres para poder estar”, agregó.

“Tener este sector acá fue el movimiento más grande que tuvo el barrio”, sostuvo Vega quien además subrayó que participan de la Liga Municipal. Así, el deporte en el barrio 9 de Noviembre constituye un espacio clave de contención, socialización y construcción de futuros posibles.

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