Comparten alegrías con niños y niñas en tratamientos oncológicos

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 “El Club de Los Peladitos” es una agrupación de voluntarios y voluntarias bahiense que acompañan a que padecen cáncer infantil.

Trabaja en la ciudad desde el 2013 y reúne a personas, muchas veces padres y madres que han vivido situaciones similares, que decidieron ser sostén desde el acompañamiento, el entretenimiento y lo lúdico.

“Antes de la pandemia la idea siempre fue acompañar en las horas de internaciones, íbamos a hacer visitas, jugábamos con los nenes, hacíamos una fiesta una vez al mes y festejábamos el cumple de algunos de los peques. La idea de esos encuentros era que las familias puedan compartir, había charlas y mates de por medio. La verdad que la pasábamos muy lindo”, expresó  su coordinadora, Carina Foresi.

“Tuvimos que reajustar un montón de cosas. Acompañamos de manera virtual, hacemos payallamadas, tuvimos que suspender las fiestas y este año empezamos hacerlas al aire libre en el Parque. Nos fuimos acomodando a todo esto que fue difícil, porque tener que padecer algo tan fuerte como la enfermedad de un hijo y más en plena pandemia”, explicó la referente sobre como varió su actividad pero siempre manteniendo el mismo propósito que los convoca.

Respecto a quienes advienen en receptores de las iniciativas, Foresi explicó: “Nos vamos enterando de los casos que ingresan al hospital, a veces por las enfermeras, otras porque una familia le cuenta a la otra. Antes nos conocíamos haciendo la fila en el hospital y ya sabíamos quienes ingresaban ahora es más que nada por el boca a boca. Nos pasan el número de teléfono, nosotros nos contactamos con ellos”.

En su página oficial, informan que el club es «un grupo solidario», sin personería jurídica, no reciben dinero ni público ni privado, todo lo recaudan de las donaciones de las personas.

“Nos acercamos a las casas, les llevamos regalitos hasta la puerta y vamos sosteniendo la comunicación por Whatsapp. La idea es que en ningún momento se sientan solos ya sea en las etapas de quimio o en los cumples. Cuando terminan el tratamiento festejamos las últimas quimios, tomamos un café, le hacemos una torta, le llevamos todo para que festejen en su casa”, agregó.

Incluso a los adolescentes los hacemos conectarse entre ellos, así se conocen y comparten las mismas inquietudes y todo lo que les pasa con los cambios corporales como la pérdida del pelo, entonces se arma una conexión hermosa. También a los papas, los hacemos conocerse para apoyarse entre sí. Como decimos siempre somos una gran familia que nos ayudamos unos a otros”, concluyó Foresi.

Si querés saber más sobre su actividad, podes entrar en su cuenta de Facebook.

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